¿Sabes qué fue lo primero que se vendió online?

Hoy en día, comprar por internet es tan cotidiano como enviar un mensaje de texto. Desde alimentos hasta autos, pasando por servicios, experiencias y productos digitales, el ecommerce ha transformado la forma en que consumimos. Pero ¿alguna vez te has preguntado cuál fue el primer producto vendido por internet? La respuesta no es tan convencional como podrías imaginar. Esta nota explora los orígenes del comercio electrónico, las curiosidades detrás de sus primeras transacciones y cómo un acto casi clandestino marcó el inicio de una revolución global.

1971: una bolsa de cannabis y el nacimiento informal del ecommerce

Aunque el comercio electrónico como lo conocemos hoy comenzó en los años 90, el primer producto vendido a través de una red digital fue, sorprendentemente, cannabis. En 1971, un grupo de estudiantes de la Universidad de Stanford y del MIT utilizó ARPANET —la precursora de internet— para coordinar la venta de una pequeña cantidad de cannabis. No hubo transacción bancaria ni plataforma de pago, pero sí un acuerdo digital que permitió concretar el intercambio. Este evento, aunque informal y fuera de la legalidad, es considerado por muchos como la primera venta realizada por medios electrónicos.

La transacción se realizó mediante mensajes entre terminales conectadas a ARPANET, en un momento en que la red era utilizada exclusivamente por instituciones académicas y militares. Los estudiantes aprovecharon esta infraestructura para acordar el lugar, el precio y la entrega del producto. Aunque no se trató de una venta en línea en el sentido moderno —no hubo pago digital ni envío automatizado—, sí demostró que era posible usar una red de computadoras para facilitar el comercio.

Este episodio, más anecdótico que institucional, abrió la puerta a una nueva forma de pensar el intercambio comercial. Si bien no fue legal ni replicable en ese momento, mostró que la tecnología podía ser utilizada para conectar oferta y demanda sin intermediarios físicos. En retrospectiva, fue el primer paso hacia lo que décadas después se convertiría en una industria multimillonaria.

Lo curioso es que esta venta no fue registrada oficialmente ni documentada en términos comerciales. Sin embargo, ha sido mencionada en libros como “The Dark Net” de Jamie Bartlett, y en artículos que exploran los orígenes del comercio digital. Aunque polémica, esta historia revela cómo la innovación muchas veces surge en los márgenes, lejos de los grandes corporativos y las estrategias de negocio tradicionales.

1994: el primer ecommerce oficial y el CD que lo cambió todo

Si buscamos la primera venta reconocida como ecommerce moderno —con pago digital, encriptación y entrega— debemos avanzar hasta 1994. El 11 de agosto de ese año, Dan Kohn, un joven emprendedor de 21 años, vendió un CD del álbum “Ten Summoner’s Tales” de Sting a un amigo en Filadelfia. La transacción se realizó a través de su sitio web NetMarket, utilizando una tarjeta de crédito encriptada, lo que marcó el inicio del comercio electrónico seguro.

El comprador pagó 12.48 dólares más gastos de envío, y la operación fue considerada un hito porque demostró que era posible realizar compras en línea sin comprometer la seguridad de los datos. Kohn se jactó de que ni siquiera la NSA podría interceptar la información de la tarjeta, gracias al sistema de encriptación PGP que utilizó. Esta venta fue cubierta por medios como The New York Times, que la describieron como “el equivalente a un centro comercial en el ciberespacio”.

NetMarket fue una de las primeras plataformas en ofrecer productos físicos a través de internet, y su éxito inspiró a otros emprendedores. Un año después, Amazon y eBay lanzaron sus sitios, marcando el inicio de una nueva era. Lo irónico es que el primer producto vendido oficialmente fue un CD, un formato que años después sería desplazado por el mismo internet que lo impulsó.

Este momento también marcó el inicio de la confianza en el ecommerce. Hasta entonces, muchos usuarios dudaban de comprar en línea por miedo al fraude o la pérdida de datos. La venta del CD de Sting demostró que era posible realizar transacciones seguras, lo que aceleró la adopción del comercio digital en todo el mundo.

Desde entonces, el ecommerce ha crecido exponencialmente. En 2023, las ventas globales por internet superaron los 6.3 billones de dólares, y se espera que alcancen los 8 billones en 2026. Todo comenzó con una venta modesta, pero simbólica, que mostró el potencial de la red para transformar el comercio.

Entre lo informal y lo institucional: dos comienzos, una misma revolución

La historia del primer producto vendido por internet tiene dos caras: una informal, casi clandestina, y otra institucional, segura y replicable. Ambas representan momentos clave en la evolución del ecommerce. La venta de cannabis en 1971 fue un acto de ingenio y transgresión, mientras que la venta del CD en 1994 fue un hito tecnológico y comercial. Juntas, muestran cómo la innovación puede surgir en contextos muy distintos, pero converger en una transformación global.

Lo interesante es que ambas transacciones compartieron un mismo principio: usar la tecnología para conectar personas y facilitar el intercambio. Aunque los medios, los productos y los contextos fueron diferentes, el objetivo fue el mismo. Esta dualidad refleja la esencia del ecommerce: una herramienta que puede ser utilizada por cualquiera, en cualquier lugar, para cualquier propósito.

También revela cómo la historia del comercio digital está llena de curiosidades, contradicciones y momentos inesperados. El primer producto vendido no fue un libro, ni un electrodoméstico, ni una prenda de ropa. Fue una bolsa de cannabis, seguida años después por un CD. Ninguno de estos productos representa el grueso del ecommerce actual, pero ambos marcaron el inicio de una revolución.

Hoy, el comercio electrónico abarca desde productos físicos hasta servicios digitales, experiencias, suscripciones y bienes virtuales. Pero su origen está en esas primeras transacciones, que demostraron que internet podía ser más que información: podía ser también un mercado.

Conclusión

El primer producto vendido por internet no fue lo que muchos imaginan. Ya sea el cannabis en 1971 o el CD de Sting en 1994, ambas historias muestran que el ecommerce nació de la creatividad, la necesidad y la capacidad de ver más allá de lo establecido. En un mundo donde comprar en línea es parte de la rutina, recordar estos orígenes nos ayuda a entender que toda revolución comienza con una idea, y a veces, con una venta inesperada.

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