La última milla supone hasta el 53% de los costes logísticos

La logística de última milla, un término que se refiere al último tramo del proceso de entrega desde un centro de distribución hasta el destino final, se ha convertido en un componente esencial y, sin embargo, el más costoso de la cadena de suministro. Este proceso puede representar entre el 41% y el 53% de los costos totales de logística, dependiendo de diversas variables y contextos operativos.

El alto costo de la última milla: Factores determinantes

1. Entregas fallidas

Las entregas fallidas son una de las principales razones del aumento de los costos en la última milla. Estas pueden deberse a cancelaciones de último momento, asignación incorrecta de direcciones o la ausencia del cliente en el momento de la entrega. Cada intento fallido de entrega requiere recursos adicionales para reprogramar y ejecutar nuevamente el proceso, incrementando significativamente los costos operativos.

2. Enrutamiento ineficaz

La falta de optimización de rutas es otro factor crucial que eleva los costos. A menudo, las empresas no cuentan con suficientes datos para optimizar las rutas de manera efectiva, lo que resulta en viajes más largos y menos eficientes. La tecnología de planificación de rutas puede ayudar, pero la adaptación y actualización constantes son necesarias para enfrentar desafíos como el tráfico y cambios en la disponibilidad de los conductores.

3. Expectativas de entrega instantánea

La demanda de entregas instantáneas o el mismo día ha crecido exponencialmente, especialmente impulsada por el auge del comercio electrónico. Esta expectativa genera presión sobre las operaciones logísticas para realizar entregas rápidas y eficientes, muchas veces con un coste que no se refleja en el precio que el cliente está dispuesto a pagar.

4. Escasez de repartidores

La creciente demanda de servicios de entrega ha llevado a una escasez crítica de repartidores. Esto no solo incrementa los costos laborales, sino que también afecta la capacidad de las empresas para cumplir con los plazos de entrega prometidos, especialmente durante picos de demanda como las festividades o eventos especiales.

5. Dificultades de comunicación

Una comunicación deficiente entre los repartidores y los clientes puede llevar a ineficiencias significativas. Problemas como la falta de confirmación de la recepción de los productos o malentendidos sobre los horarios y lugares de entrega pueden resultar en retrasos y, en última instancia, en un aumento de los costos.

Innovación y soluciones tecnológicas

Ante estos desafíos, el sector logístico busca innovaciones que puedan reducir los costos y mejorar la eficiencia. Una de las soluciones más prometedoras es la incorporación de robots móviles autónomos (AMR). Según un estudio de ABI Research, se espera que los ingresos globales de la entrega robótica de última milla aumenten de 70 millones de dólares en 2022 a 670 millones en 2030. Estos robots, que utilizan inteligencia artificial y aprendizaje automático para navegar de manera autónoma, están siendo adoptados no solo en almacenes y centros de distribución, sino también en entornos más complejos como hospitales y áreas urbanas.

El futuro de la última milla

El futuro de la logística de última milla se ve prometedor pero desafiante. Con proyecciones de crecimiento de casi el 7% anual hasta 2030, el aumento en el uso del comercio electrónico y la continua demanda de entregas más rápidas y eficientes presentan tanto oportunidades como retos significativos. Las empresas que logren integrar soluciones tecnológicas y optimizar sus operaciones estarán mejor posicionadas para manejar estos costos y mejorar la satisfacción del cliente.

En conclusión, entender y gestionar los costos de la última milla es crucial para las empresas que buscan mantenerse competitivas en un mercado logístico cada vez más exigente y saturado. La innovación continua y la adopción de nuevas tecnologías serán esenciales para enfrentar los retos futuros y aprovechar las oportunidades que estos cambios traerán.

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